Messi, Trump y un debate político en Argentina

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Lionel Messi, la estrella argentina de fútbol, acompañó a su equipo, el Inter de Miami, a la Casa Blanca. El acontecimiento se convirtió en dinamita política en Argentina.

Lionel Messi, quizá el futbolista más famoso del mundo, nunca habla de política públicamente.

La semana pasada, en un encuentro con el presidente Donald Trump, mantuvo ese silencio, pero eso no impidió que la estrella argentina terminara arrastrado al centro de un acalorado debate político en su país.

Messi sonrió tímidamente en una visita a la Casa Blanca con su equipo de la liga de Estados Unidos, el Inter de Miami, después de que Trump aprovechara la ocasión para hablar de la demolición del ejército iraní y del cambio de régimen en Cuba, lo que convirtió una celebración de rutina de la victoria del Inter de Miami en la Copa MLS 2025 en una tormenta de fuego polarizante.

El presidente de Argentina, Javier Milei, aliado clave del gobierno de Trump, celebró el saludo entre el héroe futbolístico más célebre de su país y Trump. Al mismo tiempo, los críticos de Trump acusaron a Messi de acercarse al controvertido presidente estadounidense.

“Fue como una cachetada”, escribió Ángel Cappa, exfutbolista y exentrenador argentino y comentarista veterano, en una entrada de su blog titulada “Qué lástima, Messi”.

En sus dos décadas de carrera futbolística, Messi se ha esforzado por mantenerse al margen de la política, y no ha hecho ningún comentario sobre el acto de la Casa Blanca. Los representantes del Inter de Miami no respondieron a una solicitud de comentarios.

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This post was originally published at New York Times

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